El FC Barcelona conocerá este viernes (12.00 h) su rival en los octavos de final de la Champions League, en un sorteo en la sede de la UEFA en Nyon que no solo decidirá los emparejamientos de la siguiente ronda, sino que dibujará por completo el cuadro hasta la final del 30 de mayo en Budapest. Será entonces cuando cada aspirante sabrá no solo su primer obstáculo, sino también el itinerario potencial hasta el título. De momento, el conjunto azulgrana parte con una certeza y dos posibles nombres: París Saint-Germain o Newcastle.
Su rival saldrá del grupo de equipos procedentes del playoff. El PSG de Luis Enrique, undécimo en la clasificación de la fase liga, alcanzó esta instancia tras superar una eliminatoria de alta exigencia ante el Mónaco, rival habitual en Francia: victoria por 2-3 en la ida y empate 2-2 en la vuelta en París. El Newcastle, duodécimo en la fase liga, goleó al Qarabag en la ida (1-6) y también se impuso en la vuelta, aunque con un resultado más ajustado (3-2), para sellar su pase con claridad en el global.
La curiosidad es que los azulgranas ya saben lo que es enfrentarse a estos dos equipos, pues ambos fueron rivales en la fase de liga. Victoria culé por 1-2 ante el Newcastle, con doblete de Rashford, y derrota por 1-2 en Montjuïc contra el PSG el 1 de octubre, con gol de Ferran Torres. Dos estilos y trayectorias distintas para una misma incógnita: el primer gran test del Barça en la fase eliminatoria.
MADRID Y ATLÉTICO
Por su parte, Real Madrid y Atlético afrontan el sorteo con un condicionante añadido. Ambos accedieron a octavos a través del playoff y, por tanto, deberán disputar la vuelta lejos de casa. El conjunto blanco podría medirse al Manchester City o al Sporting de Portugal, un abanico que oscila entre un duelo de gigantes y un cruce mucho más asequible.
El Atlético tendrá como posibles rivales a Liverpool o Tottenham, dos equipos ingleses de ritmo alto y presión constante que suelen convertir cada eliminatoria en un desafío físico y emocional.
EL CUADRO
Más allá de los emparejamientos inmediatos, la gran incógnita del sorteo será la configuración completa del cuadro. El nuevo formato establece que en el mismo acto se determinen también los cruces potenciales de cuartos y semifinales, así como qué equipos conservarán el factor campo en rondas posteriores. Hasta que las bolas definan ese mapa, ningún aspirante puede anticipar si su camino será más o menos exigente: el lugar que ocupe cada uno en el bracket condicionará de forma decisiva sus opciones reales de alcanzar Budapest.
En total, dieciséis equipos siguen en pie en la máxima competición continental: además de los tres españoles, Arsenal, Bayern, Liverpool, Tottenham, Chelsea, Sporting CP, Manchester City, Newcastle, Bodo/Glimt, Bayer Leverkusen, Atalanta, Galatasaray y PSG. Las fechas están fijadas: la ida de octavos se disputará el 10 y 11 de marzo y la vuelta el 17 y 18. Pero antes de que ruede el balón, la Champions entra en su territorio más simbólico: el del azar.
Para el Barça, cabeza de serie y con el Camp Nou como fortaleza, el sorteo marcará el punto exacto en el que su ambición europea deja de ser promesa y pasa a medirse con la realidad. PSG o Newcastle: dos nombres muy diferentes, un mismo objetivo. El camino hacia Budapest empieza este viernes en Nyon.