El último partido entre Real Madrid y Benfica estuvo marcado por un episodio de máxima tensión que terminó convirtiéndose en el gran foco del encuentro. El protagonista fue un cruce verbal entre Gianluca Prestianni y Vinicius Júnior que estalló en la segunda mitad del partido.
En el minuto 51, el jugador brasileño se acercó al árbitro para denunciar que su rival le había dirigido un comentario racista, lo que provocó la activación inmediata del protocolo antidiscriminación y la detención del partido durante aproximadamente diez minutos mientras se analizaban los hechos.
Aunque a día de hoy no existe un veredicto definitivo sobre lo ocurrido, ya que Prestianni se tapó la boca con la camiseta y no se puede determinar con claridad qué palabras pronunció, el caso ya ha tenido consecuencias deportivas. La UEFA ha impuesto una sanción provisional al futbolista argentino por "comportamiento discriminatorio" una medida cautelar que le impide disputar el partido de este miércoles.
Sobre el caso se pronunció Tomás Roncero en 'El Chiringuito' y no dudó en posicionarse con claridad desde el primer momento: "Si a mí me dicen que yo he dicho eso y soy inocente, me lo como. Ya está bien del buenismo, se lo dijo".
El tertuliano insistió en que este tipo de situaciones son fácilmente reconocibles dentro del fútbol: "Sabemos cuando en la vida se nos ha ido la lengua, y él lo sabe. Si tú no dices eso, no permites que un tío te lo diga en tu campo, con 60.000 personas".
El periodista también reconoció que la acción formaba parte de una provocación que no salió como se esperaba: "Yo creía que Vinicius iba a picar, me iba a dar un empujón y le iban a echar, me ha salido mal la jugada, y no pasa nada por decirlo".
Sobre la actuación institucional, Roncero valoró la decisión de la UEFA: "La UEFA fue inteligente y no ha permitido que juegue mañana, para que hablemos solo de fútbol y para que mañana solo veamos un partido de fútbol", defendiendo que el objetivo debe ser proteger el espectáculo y evitar que la polémica eclipse lo deportivo.
El tertuliano tiene muy claro que Prestianni "tiene que pagar el peaje por equivocarse" y que cada uno tiene que tener su propia responsabilidad: "Los que se equivocan, que lo paguen. No vamos a reír la gracia de que se sientan blindados legalmente. Se equivocó y dijo lo que dijo, lo sabemos todos, y el primero que sabe es Prestianni, por eso se está callando".