Mastantuno se expone a una dura sanción por una desconsideración al árbitro: "Vaya p*** vergüenza"
La que se lió en el final del encuentro en el Bernabéu. La plantilla del Real Madrid terminó totalmente desesperada tras caer ante el Getafe por segunda jornada consecutiva. La Liga se le escapa al equipo de Arbeloa y la afición se empieza a cansar de sus futbolistas.
Las pulsaciones fueron subiendo en unos merengues que no consiguieron crear peligro al Getafe. Bordalás los sacó del encuentro sin apenas esfuerzo. Pero tras el pitido final, los blancos sacaron toda la rabia en una trifulca que involucró a Vinicius Jr y a Nyom. Por suerte, la cosa no pasó a mayores y los jugadores del Getafe pudieron celebrar la victoria sobre el césped.
Quien sí se marchó castigado del partido fue Mastantuono. El argentino dispone de pocos minutos en el Madrid y ante el Getafe se marchó expulsado por gritarle al árbitro. El ex de River Plate se expone a una dura sanción para los siguientes encuentros.
El acta condena a Mastantuno
Alejandro Muñiz Ruiz escuchó las palabras del argentino y le insistió dos veces que cesase en sus protestas, pero al final terminó mostrándole la roja. En el acta, el colegiado dejó claro el motivo de la expulsión: "En el minuto 90' el jugador (30) MASTANTUONO, FRANCO fue expulsado por el siguiente motivo: Por dirigirse hacia mi persona, a voz en grito en los siguientes términos hasta en dos ocasiones: "Vaya vergüenza, vaya puta vergüenza", escribió Muñiz Ruiz en el acta oficial.
El argentino se expone a una sanción que lo podría dejar fuera de combate en dos encuentros. El artículo 124 del reglamento castiga "actitudes de menosprecio o desconsideración hacia los/as árbitros/as, directivos/as o autoridades deportivas". Iturralde, en la cadena SER, avanzó que lo normal serían dos partidos de sanción. Para contextualizar, a Bellingham le cayeron ese número de encuentros tras el famoso "fuck off" en Pamplona.
Los blancos se quedarán con uno de sus jugadores de rotación habituales al menos para el partido ante el Celta, aunque podrían ser algunos más dependiendo de la sanción final. Además, tampoco podrán estar Carreras y Huijsen, que vieron la quinta tarjeta amarilla en acciones muy infantiles.
El Madrid entra en crisis y el Bernabéu estalla
El madridismo está harto de humillaciones y ya no se calla. La afición del equipo blanco ha vivido un desierto de títulos, buen juego y conexión con los jugadores en la última temporada y media. No importa quién sea el entrenador: Carlo Ancelotti, Xabi Alonso, Álvaro Arbeloa... Cuando ninguno da con la tecla, las miradas empiezan a centrarse en otros responsables.
Lo sucedido ante el Getafe en el Santiago Bernabéu es un varapalo más a un proyecto que atraviesa una crisis evidente. De nada vale que el Real Madrid recuperara el liderato hace unas semanas y celebrara que parecía que Arbeloa había dado con la tecla. El equipo ha vuelto a caerse en un momento importante, con dos derrotas (Osasuna y Getafe) en solo una semana.
El Madrid se coloca a cuatro puntos de un Barça que incluso puede permitirse un resultado negativo en el Clásico del Camp Nou que parecía que iba a decidir LaLiga. Queda un mundo y la competición es muy larga, pero la sensación que transmite el equipo es el de un equipo perdido y sin soluciones.
El doble batacazo aleja LaLiga y se suma a las humillaciones que vivió el conjunto madridista en Champions, cayendo del Top8 con todo a favor con un partido nefasto ante el Benfica, y en Copa del Rey, donde el Albacete asestó un golpe durísimo. Todos estos tropiezos han llegado con Arbeloa, pero también hubo días para el olvido con Xabi Alonso (goleadas ante el PSG en el Mundial de Clubes o ante el Atlético en Liga) y con Ancelotti (llevándose un repaso en los Clásicos de la temporada pasada).
Una crisis con señalados
El Madrid necesita mejorar mucho para poder competir LaLiga y parece que la Champions empieza a asomar como el único clavo ardiente al que agarrarse. De no ganar nada, sería la segunda temporada consecutiva sin lograr ni un solo título importante. El momento es duro, especialmente porque si finalmente sucede obligaría a muchas preguntas.
Mbappé llegó para liderar el proyecto junto a Vinicius y Bellingham, pero las estrellas no se entienden sobre el campo. El inglés, además, parece una sombra del futbolista que deslumbró en sus primeros meses. Tchouameni, Fede Valverde, Arda Güler y Camavinga han demostrado que no solo no son capaces de sustituir a Casemiro, Kroos y Modric, sino que hay dudas sobre si tienen nivel para ser titulares indiscutibles. Los defensas parecen condenados a un largo periodo de baja cada temporada. Fichajes como Huijsen o Mastantuono han llegado a cambio de más de 100 millones de euros y el Bernabéu les tiene como señalados.
En definitiva, las carencias en la plantilla son notorias y, en parte, explican esta crisis de resultados que vive el equipo desde la temporada pasada. La afición ya se ha cansado. Ante el Getafe, pitó a Arbeloa por cambiar a Thiago Pitarch, pitó al equipo cuando se dedicaba a mantener la pelota y dar pases hacia atrás con una posesión estéril, pitó a Huijsen, Tchouameni, Mastantuono y otros por sus fallos infantiles y pitó al equipo tanto al descanso como al final del partido.
Las miradas no solo es centraron en el césped. Florentino y su gestión están en entredicho desde hace unos meses. Los cánticos de "Florentino, dimisión" se produjeron en plena debacle con Xabi Alonso y ayer regresaron con el pitido final. La inacción en muchos aspectos importantes del club tiene al madridismo cansado y, lo que es peor, cada vez más desconectado de su equipo.
La eliminatoria ante el Manchester City apunta a ser decisiva y marcar un antes y un después. Ojo, no hablamos solo de la temporada, hablamos de todo un proyecto y la forma de llevarlo. Se avecinan semanas clave en el Real Madrid.
Qué dijo Arbeloa tras la roja de Mastantuono
El Merengue y el zurdo tuvieron otra noche negra en La Liga ante el Getafe: la joya de la Selección Argentina vio la roja por primera vez en su carrera y el Real Madrid perdió la oportunidad de recortarle puntos al Barcelona.