La montañera Edurne Pasaban, primera mujer en coronar los catorce ochomiles y madre de un niño llamado Max, ha compartido en LinkedIn una reflexión sobre el acuerdo pionero de la RFEF, que permitirá a las futbolistas acceder a tratamientos de fertilidad como la congelación de óvulos o la fecundación in vitro. Para Pasaban, el simple hecho de que el debate exista ya supone un avance: muchas deportistas desconocen esta opción y nunca se la habían planteado.
La alpinista recuerda que congeló sus óvulos a los 35 años y fue madre a los 42, y admite que habría tomado la decisión antes si hubiera tenido más información sobre cómo evoluciona la fertilidad con la edad. "A veces la información llega tarde y te hace pensar en las decisiones que habrías tomado si la hubieras tenido antes", reflexiona.
Una opción que libera, aunque no garantiza
Pasaban explica que congelar sus óvulos le permitió "descargar una mochila muy grande" en un momento en el que la maternidad parecía incompatible con su carrera deportiva. Subraya que esta técnica no asegura al 100% poder ser madre en el futuro, pero sí ofrece una alternativa real que muchas mujeres desconocen.
Para ella, la clave está en el acceso a la información: "Para poder decidir si queremos utilizarla o no, primero tenemos que saber que existe".
Conciliación: el desafío que sigue sin resolverse
Aunque celebra la iniciativa de la Federación, Pasaban insiste en que el verdadero reto continúa siendo la conciliación. Se pregunta qué habría ocurrido si hubiera decidido ser madre mientras escalaba los catorce ochomiles: ¿habría podido continuar? ¿habría sido juzgada por dejar a su hijo en casa para ir a una expedición?
No tiene la respuesta, pero sí una convicción: las mujeres deben poder tomar decisiones con opciones reales y apoyo estructural, sin renunciar a su carrera profesional.
La posición de la RFEF: apoyo a la maternidad y respuesta a una demanda
La Real Federación Española de Fútbol ha presentado un acuerdo con la clínica Tambre que permitirá a jugadoras y árbitras acceder a tratamientos de fertilidad. La iniciativa responde a una demanda de las propias futbolistas y se suma a otras medidas ya vigentes, como el acompañamiento de las familias durante los campeonatos.
La Federación defiende que este paso amplía las opciones de las deportistas, aunque reconoce que la conciliación sigue siendo un objetivo en construcción.