El 18 de agosto de 2024, un desconocido David Affengruber presenció desde uno de los palcos del estadio Manuel Martínez Valero el partido entre Elche y Huesca, correspondiente a la primera jornada del campeonato de liga de Segunda División de aquella temporada.
El central austriaco, que había terminado contrato con el Sturm Graz un par de meses antes, había pasado todo el verano meditando su futuro, a sus 23 años. El siguiente paso de una carrera profesional que pintaba a prometedora, pero necesitaba un empujón. Aunque fuera en una categoría de plata...
Lo que vio durante aquellos 90 minutos, derrota franjiverde por 0-1, no debió entusiarmarle. Pero el trabajo de base ya estaba hecho. El jugador estaba convencido tras haber pasado unos días viendo todo lo que rodeaba al club ilicitano, tanto en el aspecto deportivo como en el personal. Un paraíso para alguien llegado desde fuera. Amor a primera vista.
Dos grandes temporadas en el Elche
Affengruber dio su palabra antes de firmar. Y, a última hora, llegaron propuestas que podría haber aceptado, dejando tirado a un club en el que todavía nadie le conocía, ya que aquel día del Elche-Huesca pasó totalmente desapercibido por el coliseo franjiverde. En aquella decisión de mantenerse fiel a lo acordado pese a una oferta seria del Werder Bremen empezó a fraguarse la bonita historia que ha escrito el futbolista en estos dos últimos años.
El 1 de septiembre de 2026, Affengruber tomó un vuelo desde España hasta Londres para fichar por el Fulham y, por lo tanto, poner punto (¿final o aparte?) a su etapa en el Elche. La misma concluye, en el apartado estadístico, con 84 partidos oficiales disputados, dos goles, un ascenso a Primera y una permanencia en la élite. En el apartado emocional, los logros son muchos mayores.
Affengruber ha conectado con un entorno y un club del que se marcha por la puerta grande, con la sensación de haber sido uno de esos futbolistas que solo pisan el Martínez Valero cada largo periodo de tiempo. Se va con el agradecimiento de todos, con la sensación de haber sido un hombre honesto, trabajador, implicado, educado y, ya bien entrada en la veintena, franjiverde. No es necesario nacer aquí para sentirse uno más. Ni en el caso de un futbolista famoso ni en el de un humilde paisano.
La despedida de Affengruber, aunque ya se conocía, se oficializó de madrugada, una vez corroborado todo el papeleo de su traspaso al Fulham, por una cantidad de 12 millones de euros. Llegó gratis. Echen cuentas. ¿Vale más, especialmente en un mercado tan inflacionado como el de la Premier? Posiblemente, sí. Pero la inminente finalización de su contrato y el inevitable deseo de prosperar, en lo económico y en lo deportivo, dejaron la cantidad en esos 12 kilos.
El mensaje de Affengruber al Elche
El adiós de Affengruber ha provocado un sentimiento de vacío en el corazón de buena parte de la grada franjiverde, que solo se aliviará si el que viene en su lugar es tan bueno, o mejor, que el austriaco sobre el césped. Y si muestra los mismos valores fuera del verde. El club le despidió, como suele ser habitual, con un bonito homenaje de despedida. Y el jugador, aunque fuera en inglés, se marchó con una extensa carta de despedida publicada en sus redes sociales.
El defensa aseguró que se lleva de su etapa en el Elche "momentos especiales, emociones inolvidables y recuerdos", después de esas dos mencionadas temporadas en las que ha vivido el ascenso a Primera y la permanencia en la máxima categoría.
"El Elche se ha convertido en mucho más que un simple capítulo de mi carrera", señaló el central, que recuerda su paso por el equipo ilicitano como una etapa "increíblemente emocional, exitosa, intensa y, sobre todo, valiosa".
Affengruber apuntó que el Elche fue su primera experiencia en el extranjero y agradeció al club y a la ciudad que le hicieran sentir "como en casa" desde el primer día. "Espero que puedan sentir lo mucho que significaba para mí luchar por estos colores, esta ciudad y este club", añadió.
El futbolista concluyó su mensaje con un agradecimiento al club y a su afición. "Gracias, Elche. Gracias, franjiverdes. Gracias por todo", sentenció.