El mercado de fichajes ha llegado a su fin. Algunos clubes han logrado reforzar todas las piezas que se planteaban mejorar una vez inició la ventana de traspasos, otros se han quedado a medias y algunos han visto cómo sus plantillas disminuían el nivel competitivo al no poder sustituir las bajas.
Además, como no podía ser de otra manera, los clubes a lo largo de Europa han gastado una gran cantidad de dinero... Principalmente los de la Premier League.
Las muestras del mayor poderío económico de la competición inglesa respecto a las de otros países son constantes, y no solo por parte de sus grandes conjuntos.
El último gran ejemplo de esto es cómo el Ipswich Town, recién ascendido de la EFL Championship, ha podido gastar más de 200 millones de euros este verano, mientras que clubes que disputan competiciones europeas en ligas como la francesa no han podido hacer ni un solo fichaje u otros de LaLiga han vuelto a tener problemas para llevar a cabo las inscripciones.
Primer club ascendido en romper la barrera de los 200 'kilos'
La mayor inversión del Ipswich Town ha sido la realizada por Julio Enciso, después de haber costado 30,5 millones de euros pagados al Estrasburgo, mientras que el delantero Emersonn costó 28 y llegó del Toulouse, Abdul Fatawu 23 pagados al Leicester, Exequiel Palacios 22,5 procedente del Leverkusen y Abdoul Ouattara 20 'kilos'.
Además de ellos, por precios inferiores a los 20 millones de euros también recalaron en el conjunto inglés Zian Flemming, fichado del Burnley por 19,8 millones; Florentino, pivote del Burnley por el que se han desembolsado 18,7 'kilos'; Sasa Lukic e Issa Diop, incorporados del Fulham por un total de 20,5 millones; Kjell Scherpen, guardameta del Union Saint-Gilloise con un precio de otros 10 'kilos'; Daizen Maeda, extremo llegado desde el Celtic por 9,4 millones de euros; Chuba Akpom, delantero procedente del Ajax por 9,3 millones; Cédric Kipré, central fichado del Stade Reims por 4,5; y Kayne van Oevelen, portero incorporado desde el FC Volendam por 4 millones de euros.
Así, el total invertido asciende hasta la sorprendente cifra de 220,65 millones de euros, convirtiéndose de esta manera el Ipswich Town en el primer club de toda la historia de la Premier League que rompe la barrera de los 200 'kilos' en el primer año de su llegada a la máxima categoría del fútbol inglés.