Óscar Mingueza estaba llamado a ser uno de los grandes protagonistas del mercado después de vivir en Vigo una etapa de crecimiento evidente. El defensa catalán, formado en La Masia y con pasado en el primer equipo del Barça, encontró en el Celta el escenario perfecto para tener continuidad y mostrarse semana tras semana al mundo.
En Balaídos, Mingueza dejó de ser únicamente aquel futbolista polivalente que podía apagar fuegos en varias posiciones para convertirse en una pieza reconocible, fiable y con influencia en el juego. Su rendimiento fue creciendo temporada tras temporada hasta alcanzar un pico que incluso le abrió la puerta de la selección española, confirmando que su evolución no había pasado desapercibida.
Aunque esta campaña ha rendido un poco por debajo del grandísimo nivel que llamó la atención de Luis de la Fuente, Mingueza, con Claudio Giráldez, ha demostrado ser un grandísimo jugador. Cuando se supo que no iba a renovar, estaba claro que varios clubes europeos irían tras él.
Próxima parada: Londres
Sin embargo, lo que sorprende es la agilidad con la que ha cerrado su próximo destino. Según Fabrizio Romano, el Crystal Palace se hará con los servicios del defensa español en una operación discreta, rápida y muy similar, por la forma, a la que llevó a Anthony Gordon al Barça. De golpe y porrazo, el extremo inglés estaba volando a Barcelona para sellarlo todo.
En el caso de Mingueza, salvo giro inesperado, pondrá rumbo a la Premier League sin haber protagonizado un culebrón en verano. El Crystal Palace ha sabido moverse con sigilo para adelantarse al resto y, en cuestión de 48 horas, hacerse con un futbolista que llega en plena madurez competitiva, con experiencia en LaLiga, pasado azulgrana y el aval de haber alcanzado en el Celta el punto más alto de su carrera.
Su llegada coincide con un momento clave para el club 'eagle'. Después de hacer historia con Oliver Glasner, conquistando, entre otros títulos, la Conference League ante el Rayo Vallecano, Pierre Sage asume el banquillo con ilusión.