El técnico del FC Barcelona femenino, Pere Romeu, ha sido uno de los grandes nombres propios en la jornada del Sports Tomorrow Congress, evento enmarcado dentro del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona. El entrenador azulgrana aprovechó su ponencia para reflexionar sobre la imparable evolución del fútbol femenino, el salto de calidad en las categorías de formación y las claves psicológicas para mantener el hambre intacto en el que es a día de hoy, según él, "el mejor equipo del mundo".
Romeu quiso poner en valor el cambio generacional que vive este deporte, mostrando de entrada un profundo respeto por las pioneras: "Me considero un poco un 'intruso' en el fútbol femenino. Llevo cinco años en el Barça y no he tenido que sufrir las inmensas dificultades que hubo en el pasado. Hoy vemos una apuesta internacional firme, los clubes creen, invierten y abren los grandes estadios para dar la visibilidad que se merecen. Todo esto es el fruto del trabajo incansable de mucha gente durante años".
La revolución desde la 'Masia'
En este sentido, el técnico culé destacó que el gran salto se encuentra en la formación de la base. "El cambio que más he notado desde que llegué al club hace cinco años es la preparación y el nivel de las jugadoras jóvenes. Están muy preparadas para la élite", aseguró con rotundidad.
Romeu explicó que en épocas anteriores "era muy complicado ver a una futbolista destacar rápidamente en equipos de máxima exigencia porque la base tenía menos recursos". Sin embargo, el panorama actual es radicalmente opuesto: "Ahora es un proceso mucho más consolidado. Si antes no había las herramientas suficientes para que niñas de 13 o 14 años explotaran sus virtudes, hoy, desde los 10 o 12 años, ya cuentan con una mejor preparación técnica, física y táctica".
Objetivos a medida: la clave de la motivación
Gestionar un vestuario repleto de estrellas mundiales que lo han ganado absolutamente todo exige una gestión impecable. Para Romeu, el secreto no reside en saturar de información, sino en la precisión. "Una gran fuente de motivación es proponer a las futbolistas pequeños objetivos realistas a nivel individual. Podemos enseñar cincuenta cosas a un equipo, pero la clave es identificar exactamente qué necesita cada jugadora", argumentó.
Para ilustrarlo, el técnico expuso un ejemplo táctico muy visual del día a día: "Tenemos el caso de una futbolista de banda derecha a la que un detalle le permitiría sumar muchos más goles: llegar siempre al segundo palo. Jugamos contra bloques muy bajos y densos, generando superioridades por fuera y llegando mucho a línea de fondo. Si le pones a la jugadora el objetivo concreto de mejorar esa llegada para multiplicar sus cifras goleadoras, ese reto le atrae muchísimo más que cincuenta conceptos tácticos generales".
Una filosofía basada en el cuidado del detalle, el desarrollo individualizado y la confianza plena en la cantera que sigue manteniendo al Barça Femení en la cima del fútbol mundial.