No es un Grand Slam, pero el circuito lo trata casi como si lo fuera. Con el paso de los años, Indian Wells se ha ganado el apodo de quinto Grand Slam, una etiqueta que no responde a una decisión oficial, sino al peso real que tiene el torneo dentro del tenis mundial.
El certamen californiano no siempre lo tuvo fácil. En sus primeras etapas incluso se planteó su traslado a Florida, pero terminó consolidándose gracias a una combinación de factores: instalaciones únicas, organización conjunta de los circuitos masculino y femenino y la participación habitual de las principales figuras del ranking.
Inaugurado en el año 2000 y financiado por el grupo IMG, el Indian Wells Tennis Garden es uno de los recintos tenísticos más grandes del planeta. El complejo cuenta con tres estadios principales: la pista central, con capacidad para 16.000 espectadores —solo superada por la Arthur Ashe del US Open—, un segundo estadio para 8.000 aficionados inaugurado en 2014 y un tercero con 4.500 asientos.
A todo ello se suman 26 pistas adicionales, ocho de ellas de entrenamiento, distribuidas en un recinto de unas 100 hectáreas. Por dimensiones y servicios, pocos torneos del circuito se acercan a esta estructura.
Un formato casi de Grand Slam
Otro elemento que explica su importancia es el tamaño del cuadro. ATP y WTA reúnen en Indian Wells a 96 jugadores en cada competición, más que en cualquier otro torneo fuera de los grandes. La duración también lo aproxima a los majors: se disputa durante dos semanas y los cabezas de serie quedan exentos de la primera ronda, lo que facilita la presencia de todas las estrellas hasta fases avanzadas.
Cada mes de marzo, prácticamente todos los mejores tenistas del mundo pasan por el desierto californiano, convirtiendo el torneo en el primer gran punto de encuentro de la temporada.
La historia del torneo también refuerza su prestigio. En el cuadro masculino destacan Roger Federer y Novak Djokovic, máximos campeones con cinco títulos cada uno. En el femenino, nombres históricos como Steffi Graf, Martina Navratilova, Lindsay Davenport, Serena Williams, Kim Clijsters, Maria Sharapova, Daniela Hantuchova o Victoria Azarenka figuran entre sus ganadoras más repetidas.
Por instalaciones, formato, duración y lista de campeones, Indian Wells ha dejado de ser simplemente un Masters 1000. Sin ser oficialmente un Grand Slam, es el torneo que más se le aproxima dentro del calendario profesional.