El auge del fitness no es una moda pasajera; está cambiando por completo cómo la Generación Z y los millennials gastan su dinero. Porque parte del dinero que antes terminaba en bares y ocio nocturno ahora se destina a gimnasios, clases deportivas y bienestar.
El cambio es real: cada vez más jóvenes priorizan el gimnasio frente al ocio nocturno tradicional
Eso es lo que dice un informe de Bank of America, el cual encontró una relación inversamente proporcional entre el aumento del gasto que los jóvenes dedican a cuidar su físico y el descenso en el dinero que dedican al ocio nocturno y alcohol.
La firma Mintel proporciona un estudio similar: cerca del 30% de los miembros de la Generación Z en Estados Unidos han incrementado su gasto en fitness durante el último año y reducido el destinado a bares y ocio nocturno.
Pero la transformación no solo funciona a nivel económico, también a nivel social; los gimnasios se han convertido en un espacio no solo para cuidar el cuerpo, sino también para crear vínculos sociales e incluso románticos.
Las redes sociales se consideran uno de los pilares de este cambio en la forma de pensar: plataformas como TikTok e Instagram cuentan con muchos creadores de contenido dedicados al fitness que se convierten en fuertes influencias para los consumidores.
Otros datos de gran impacto nos dicen que hasta el 77% de los miembros de la Generación Z ya gastan en bienestar más que hace un año, y un 45% asegura que en su rutina le da prioridad a realizar actividad física.
Es decir, el gimnasio ha pasado de ser algo a lo que solo unos pocos acudían para cultivar su cuerpo, a convertirse en un espacio social que promueve hábitos saludables y que, consecuentemente, genera una población más activa.
En definitiva hablamos de un cambio social que es una realidad; es difícil saber qué tendencias tomarán fuerza dentro de 5 años, pero lo que es seguro es que llegue lo que llegue, se encontrará a una población comprometida con el bienestar físico.