La indignación en el Barça por el arbitraje de Soto Grado ante el Girona fue evidente en las declaraciones de Hansi Flick y varios de los futbolistas al finalizar el partido. Joan García y Gerard Martín se quejaron, al igual que su entrenador, centrando la polémica en la posible falta previa a de Echeverri a Koundé en la jugada del definitivo 2-1 que dio el triunfo al Girona.